Celulares a arancel cero: ¿bajarán los precios y sobrevivirá Tierra del Fuego?
Revolución en precios: Desde hoy, el arancel para celulares importados cae del 8% a 0%. ¿Cuánto ahorrarás y qué pasará con la producción local?
Desde este 1 de junio de 2026, entra en vigor la segunda fase de la rebaja arancelaria para celulares importados, eliminando por completo el impuesto del 8% que regía hasta ahora. Esta medida culmina un proceso iniciado en 2025, cuando el Gobierno redujo el arancel del 16% al 8% (junto con una baja de impuestos internos), y reaviva un debate clave: ¿se traducirá esto en precios más bajos para los consumidores?, ¿cuánto de este beneficio llegará realmente a las góndolas? y, sobre todo, ¿qué futuro le espera a la industria de Tierra del Fuego, donde marcas como Samsung y Motorola —que concentran más del 70% del mercado nacional— producen localmente, mientras gigantes como Apple y Huawei apuestan todo a la importación.
El objetivo oficial es claro: dinamizar la competencia y acercar los precios locales a los internacionales. Sin embargo, en el sector las respuestas son más cautelosas. “Los teléfonos que hoy están en las tiendas llegaron al país hace uno, dos o incluso tres meses“, explican desde una de las fábricas locales. “No podemos aplicar retroactivamente esta rebaja“, aclaran, aunque confían en que, a mediano plazo, los precios reflejen el cambio. Eso sí: advierten que el arancel es solo una parte del costo total. “La eliminación del impuesto no implica una baja automática del 35% o 40% como se especuló en 2025″, recalcan, recordando que, tras la primera rebaja, los precios cayeron apenas un 17%, y ahora se estima un ajuste adicional de hasta 10%. La matemática no es tan simple.
Un factor que podría frenar la baja de precios es el alza global en los componentes clave: las memorias DRAM y NAND, esenciales para los smartphones, han subido de precio por la explosión de la demanda en inteligencia artificial y centros de datos. “Esto podría licuar parte del beneficio que esperábamos con la eliminación del arancel”, señalan analistas. En 2023, un aumento similar en estos chips encareció los celulares un 12% en Asia, según datos de la consultora TrendForce.
¿Quiénes ganan (y quiénes pierden) con el arancel cero?
Las marcas que importan el 100% de sus productos, como Apple y Huawei, son las más optimistas. Desde MaximStore, distribuidor oficial de iPhone en Argentina, celebran la medida: “Los 8 puntos de arancel eran un costo directo. Ahora podremos ofrecer precios más competitivos, como en el resto del mundo”, explica Alejandro Goldín, gerente general de la empresa. Incluso adelantan que, en algunos modelos, ya aplicaron rebajas por anticipado, confiando en que el costo de reposición será menor. Un dato clave: el iPhone mantiene su precio fijo durante todo el año, a diferencia de otras marcas, cuyos equipos se deprecian con el tiempo. Esto podría reducir la brecha con países vecinos, que hoy ronda el 40% (principalmente con Chile, destino favorito del “turismo tecnológico”).
Huawei, que regresó al mercado argentino en diciembre de 2025 con equipos premium, ve en esta medida una oportunidad para expander su presencia. “Argentina será un mercado prioritario en nuestra estrategia regional”, afirman desde la compañía. Para ganar terreno, incluso asumieron el costo del arancel por adelantado, asegurando que el beneficio llegue “directo y sin demoras” al consumidor. En 2024, Huawei perdió el 30% de su cuota en Latinoamérica por las restricciones de EE.UU., y ahora busca recuperarse con agresivas políticas de precios.
En el otro extremo, marcas como Nubia —que en 2025 escaló al cuarto puesto en ventas locales (detrás de Samsung, Motorola y Xiaomi)— ven un escenario de “competencia real” entre lo producido en Tierra del Fuego y lo importado. “Nos obliga a replantear nuestro portafolio, consolidar precios y estar atentos al mercado”, reconocen. Hasta ahora, muchas empresas solo importaban sus modelos tope de gama (por el bajo volumen), pero con el arancel en 0%, podrían traer también equipos de gama media y baja, antes reservados a la producción local.
Tierra del Fuego: ¿fin de la producción local?
El gran interrogante es si, con arancel cero, sigue siendo rentable fabricar en Argentina. Contra el mito de que “sin aranceles, se acaba la industria”, las marcas con plantas en Tierra del Fuego (como Samsung y Motorola) insisten en que “sigue siendo más barato producir aquí que importar”. Argumentan que, tras más de una década de inversión, tienen una estructura optimizada, acuerdos con proveedores locales y eficiencias logísticas que abaratan costos. “¿Cambiar todo mi proceso para traer todo de afuera? No me conviene“, sintetiza un ejecutivo del sector. En 2023, el 68% de los celulares vendidos en Argentina se fabricaron en el país, según datos de la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas (CADIEEL).
Sin embargo, el verdadero enemigo no sería la competencia legal, sino la informalidad. “Uno de cada tres celulares activados en Argentina no se fabricó aquí ni entró por canales legales“, denuncian desde Afarte (la entidad que nuclea a los fabricantes fueguinos). Se refieren al mercado gris: equipos que ingresan por contrabando o sin pagar impuestos, y que hoy representan el 32% del total, según un informe de 2025. “Cuando bajamos el arancel del 16% al 8% en 2025, las importaciones legales no aumentaron“, recuerdan. En cambio, sí creció el contrabando, especialmente desde Paraguay y Brasil.
Desde el sector también destacan avances para reducir costos logísticos, como la habilitación de bitrenes (camiones de doble remolque) para transportar componentes, lo que abarata un 15% el flete desde el puerto de Ushuaia. “Estamos trabajando para competir con los importados en precio y calidad“, aseguran. Un dato revelador: según el INDEC, mientras la inflación general en 2025 fue del 31,5%, los precios de electrónicos subieron solo un 19%, lo que sugiere que la industria local ya venía conteniendo aumentos.
Impuestos internos: la otra batalla
El analista Enrique Carrier advierte que, más allá de los aranceles, los impuestos internos siguen siendo un lastre. “Para los importados, la tasa bajó del 19% al 9,5% (una rebaja del 50%), pero para los producidos en Tierra del Fuego, la reducción fue del 9,5% al 0% (100% de alivio)”, compara. Esto mantiene un trato asimétrico que beneficia a la producción local. Sin embargo, el desafío ahora es lograr que esa ventaja se traduzca en precios más bajos para el consumidor, sin perder competitividad frente a las importaciones legales (y ilegales).
¿Qué puede esperar el consumidor? Mayor oferta y precios más bajos, pero no de manera inmediata. En los importados, como iPhone o Huawei, la reducción podría verse en semanas. En los fabricados localmente, dependerá de cuándo se renueven los stocks. La brecha con países vecinos, hoy del 40%, debería achicarse. ¿Logrará Argentina dejar de ser el país con los celulares más caros de la región? Hoy es el primer día… y la respuesta aún está en juego.
El precedente de 2015: cuando el arancel cero ya se probó (y sus consecuencias inesperadas)
La eliminación total del arancel a celulares en 2026 no es la primera vez que Argentina experimenta con esta medida. En diciembre de 2015, durante el gobierno de Mauricio Macri, se redujo el arancel del 35% al 0% para equipos importados de países fuera del Mercosur, como parte de un paquete de apertura comercial. Los resultados, sin embargo, distaron de las expectativas oficiales: los precios cayeron solo un 8% en promedio (lejos del 20-30% prometido), mientras que el mercado gris se disparó un 40%, según un informe de la Cámara de Importadores (CIRA) de 2016.
El caso más emblemático fue el del iPhone 6s, cuyo precio en Argentina pasó de $22.000 a $19.500 (una baja del 11%), pero seguía siendo un 60% más caro que en Chile o Uruguay. La razón: el 70% del costo final respondía a impuestos internos (IVA, ingresos brutos) y márgenes de distribución, no al arancel. Mientras tanto, marcas como Samsung y LG —que entonces producían en Tierra del Fuego— reducieron sus líneas locales del 12 al 6 modelos, priorizando gama alta. Motorola, en cambio, cerró su planta en 2017 y pasó a importar el 90% de sus equipos desde Brasil, una decisión que hoy podría repetirse si la rentabilidad local se resiente.
El otro efecto colateral fue la invasión de celulares usados: en 2016, el 28% de los equipos activados en Argentina tenían más de 2 años de antigüedad y provenían de mercados como EE.UU. o Europa, donde se vendían como “reacondicionados”. Esto obligó al gobierno a imponer en 2017 un arancel del 10% para equipos usados, medida que hoy no está contemplada en el nuevo esquema. Según datos de Afarte, en 2025 el 18% de las ventas correspondieron a equipos usados importados, una cifra que podría crecer sin barreras arancelarias.
¿Repetirá la historia sus errores?
El plan actual incluye un monitoreo trimestral de precios por parte de la Secretaría de Comercio, algo que no existió en 2015. Pero el riesgo persiste: si los fabricantes locales no trasladan el 100% del beneficio a los consumidores —como ocurrió con la rebaja del 16% al 8% en 2025, donde la caída real fue del 17%—, el mercado gris y las importaciones paralelas podrían ganar terreno. Huawei ya anunció que traerá sus modelos de gama media (como la serie Nova) directamente desde China, un movimiento que en 2016 hizo Xiaomi para capturar el 15% del mercado en menos de un año. La pregunta no es si bajarán los precios, sino quién se quedará con el negocio.