Mesa de negociación con banderas de EEUU, Rusia y Ucrania en Emiratos Árabes por posible acuerdo de paz

Cumbre histórica: Zelenski, Trump y Putin en mesa tripartita por la paz en Ucrania

Giro inesperado: Una reunión sin precedentes entre EEUU, Rusia y Ucrania podría marcar el inicio del fin de la guerra.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este jueves, tras un encuentro con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, en el Foro Económico Mundial de Davos, que aún queda “un largo camino por recorrer” para alcanzar la paz en Ucrania. Sin embargo, lo más llamativo fue el anuncio de una mesa de diálogo tripartita que, por primera vez desde el inicio del conflicto en 2022, incluirá a representantes de Rusia, Ucrania y Estados Unidos. Las conversaciones tendrían lugar en Emiratos Árabes Unidos, un país que ha mantenido relaciones neutrales con ambas partes.

Trump calificó la reunión con Zelenski como “buena”, aunque evitó revelar detalles concretos. Según fuentes cercanas a la Casa Blanca, citadas por CNN, no se lograron avances inmediatos, pero el solo hecho de que Moscú haya aceptado sentarse a negociar —algo que había rechazado en los últimos 18 meses— representa un cambio estratégico. El mandatario estadounidense se limitó a declarar ante los medios: “La guerra tiene que acabar”.

“Esperamos que termine. Hay mucha gente muriendo”, insistió Trump, quien subrayó que “todos quieren que termine la guerra”. Esta postura contrasta con la de su predecesor, Joe Biden, quien condicionaba cualquier diálogo a una retirada previa de las tropas rusas de territorio ucraniano. ¿Podría este acercamiento marcar el inicio de un deshielo en las relaciones entre Washington y el Kremlin?

Emiratos Árabes: El escenario neutral que podría cambiar el curso del conflicto

La elección de Emiratos Árabes Unidos (EAU) como sede no es casual. Este país del Golfo ha mantenido, desde 2022, un equilibrio diplomático único: mientras suministra ayuda humanitaria a Ucrania, también ha sido un destino clave para oligarcas rusos y empresas que buscan eludir sanciones occidentales. Según datos de 2023, EAU recibió más de US$18.000 millones en inversiones rusas, un récord histórico. Además, su capital, Abu Dabi, alberga una de las mayores comunidades de expatriados rusos fuera de Europa.

Ver  Europa unida frente al chantaje de Trump por Groenlandia: "No nos moveremos"

El antecedente más cercano de una negociación en territorio emiratí fue en marzo de 2022, cuando delegaciones de Ucrania y Rusia se reunieron en Estambul (Turquía), bajo mediación turca. Aquellas conversaciones, aunque infructuosas, lograron un alto el fuego temporal en zonas como Mariúpol. ¿Logrará ahora EAU lo que Turquía no pudo consolidar?

Zelenski: Entre la presión interna y la esperanza de paz

Para Volodímir Zelenski, esta cumbre representa un riesgo político calculado. Mientras sectores de la sociedad ucraniana exigen una victoria militar total, el presidente enfrenta una caída en su popularidad: según encuestas de diciembre de 2023, solo el 42% de los ucranianos aprueba su gestión, la cifra más baja desde el inicio de la invasión. Además, la fatiga por la guerra se agrava con el invierno: más de 3 millones de personas siguen sin acceso estable a electricidad debido a los bombardeos rusos a infraestructuras críticas.

En Davos, Zelenski reiteró que cualquier acuerdo debe garantizar la integridad territorial de Ucrania, incluyendo la recuperación de Crimea y Donbás. Sin embargo, analistas como Ivan Katchanovski, de la Universidad de Ottawa, señalan que “el escenario más probable es un congelamiento del conflicto, similar al de Corea o Chipre, donde las fronteras quedan en disputa pero cesan las hostilidades”. ¿Aceptaría Kiev un acuerdo que no incluya la devolución inmediata de todos sus territorios?

Rusia: ¿Estrategia o táctica de distracción?

El Kremlin aún no ha confirmado oficialmente su participación, pero fuentes del Ministerio de Exteriores ruso filtraron a medios locales que Serguéi Lavrov, canciller desde 2004, lideraría la delegación. Lavrov, conocido por su retórica dura, ha sido el rostro de la diplomacia rusa durante crisis como la anexión de Crimea en 2014 o la guerra en Siria. Su presencia sugeriría que Moscú toma en serio estas conversaciones, aunque expertos como Tatiana Stanovaya, fundadora de R.Politik, advierten: “Rusia podría usar este diálogo para ganar tiempo y rearmar sus tropas antes de una nueva ofensiva en primavera”.

Ver  Maxwell propone a Trump limpiar su nombre a cambio de un indulto: ¿qué oculta?

Desde el inicio de la invasión, Rusia ha vinculado cualquier negociación a dos condiciones: el reconocimiento de la anexión de cuatro regiones ucranianas (Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia) y la neutralidad militar de Ucrania, es decir, su no ingreso en la OTAN. ¿Estaría dispuesto Trump a presionar a Zelenski para ceder en estos puntos?

Mientras el mundo espera detalles oficiales sobre la fecha exacta de la cumbre, una pregunta resuena: ¿Estamos ante el amanecer de la paz o ante otra maniobra geopolítica que prolongue el sufrimiento de millones?

El precedente de Trump en negociaciones con Rusia: de Helsinki 2018 a la sombra de la impeachment

La participación de Donald Trump como mediador en esta cumbre tripartita no es su primer rodeo con la diplomacia rusa bajo escrutinio internacional. En julio de 2018, durante su encuentro con Vladímir Putin en Helsinki, Trump ya generó polémica al cuestionar públicamente las conclusiones de sus propios servicios de inteligencia sobre la injerencia rusa en las elecciones de 2016, declarando: *«No veo razón para que fuera Rusia»*. Aquella reunión, calificada por críticos como un *«desastre diplomático»*, terminó con una caída del 12% en su aprobación presidencial (según Gallup) y aceleró las investigaciones que derivaron en su primer proceso de *impeachment* en 2019.

Pero hay un dato menos conocido: tras Helsinki, Trump ordenó a su entonces asesor de seguridad nacional, John Bolton, explorar un acuerdo con Rusia para congelar el conflicto en el este de Ucrania (Donbás), según revelaron cables filtrados a The Washington Post en 2020. El plan, que incluía levantar sanciones a cambio de un alto el fuego, fue bloqueado por el Congreso y el Departamento de Estado. Ahora, con Zelenski en una posición más débil (su índice de aprobación cayó 20 puntos desde 2022) y Putin necesitando aliviar el impacto de las sanciones (el PIB ruso se contrajo un 2.1% en 2023, según el Banco Mundial), Trump podría revivir aquella estrategia. La diferencia clave: esta vez no hay un Bolton que frene sus impulsos negociadores.

Ver  ICE dispara y mata a un hombre armado en Minneapolis: tercera víctima en 15 días

Otros dos antecedentes pesan sobre la mesa:

  • 2019, Siria: Trump ordenó la retirada abrupta de tropas estadounidenses del norte de Siria, dejando a los kurdos (aliados de EEUU) expuestos al avance ruso-turco. El movimiento fue criticado incluso por republicanos como Lindsey Graham, quien lo llamó *«el mayor error de su presidencia».
  • 2020, Afganistán: Su administración firmó un acuerdo con los talibanes sin la participación del gobierno afgano, allanando el camino para la posterior toma de Kabul. El paralelo con Ucrania es inquietante: en ambos casos, Trump priorizó acuerdos rápidos sobre procesos inclusivos.

¿Un «acuerdo Trump» o un nuevo «reset» fallido?

El riesgo ahora no es solo que las negociaciones fracasen, sino que repitan el patrón de 2018-2019: un acercamiento personal entre Trump y Putin que deje a Ucrania en una posición más vulnerable. Analistas del Atlantic Council advierten que, si Trump presiona a Zelenski para ceder territorio a cambio de promesas rusas (como ocurrió con el Memorándum de Budapest de 1994, donde Ucrania entregó su arsenal nuclear a cambio de garantías de seguridad que Rusia incumplió), el resultado podría ser un «congelamiento» que beneficie solo al Kremlin. La pregunta que pocos se atreven a formular: ¿Estaría Trump dispuesto a sacrificar la soberanía ucraniana con tal de firmar un «éxito» diplomático antes de las elecciones de noviembre?

Referencia de contenido: aquí

Categorías