“Tregua histórica en Ormuz: EEUU e Irán pactan 60 días de calma y desminado”
Giro inesperado: Washington y Teherán logran un principio de acuerdo para extender la tregua y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, clave para el 20% del petróleo mundial.

El Gobierno de Estados Unidos confirmó este jueves un acuerdo preliminar con Irán para extender la tregua dos meses más y garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, un corredor marítimo por el que transita un quinto del suministro global de crudo. El documento, aún pendiente de la aprobación del entonces presidente Donald Trump, incluye compromisos para iniciar conversaciones sobre el controvertido programa nuclear iraní, según fuentes oficiales citadas por Europa Press y el medio estadounidense Axios.
El entendimiento, negociado en medio de tensiones históricas, establece un alto el fuego de 60 días con dos condiciones clave para Irán: retirar todas las minas en el estrecho en 30 días y renunciar al desarrollo de armas nucleares. A cambio, Washington se compromete a discutir el levantamiento de sanciones económicas y la liberación de fondos iraníes congelados, un tema que ha paralizado la economía de Teherán desde 2018, cuando EEUU reinstauró las sanciones tras abandonar el acuerdo nuclear (JCPOA) firmado en 2015.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, declaró en rueda de prensa que cualquier avance dependerá “de lo que el presidente quiera hacer”, recalcando que Trump “no aceptará un mal acuerdo para EEUU”. Bessent condicionó las negociaciones a dos exigencias no negociables: la apertura inmediata del estrecho de Ormuz y la entrega del uranio altamente enriquecido por parte de Irán, un material que puede usarse para fabricar armas nucleares. “No habrá alivio de sanciones hasta ver acciones concretas”, advirtió.
Una fuente cercana al equipo negociador iraní matizó a la agencia Tasnim que el texto aún no está finalizado y que su anuncio oficial corresponderá a los mediadores paquistaníes, quienes han jugado un papel clave en las conversaciones secretas. Este acuerdo preliminar llega tras meses de escalada: en 2019, Irán derribó un dron estadounidense y EEUU respondió con sanciones a su ministro de Exteriores, Mohammad Javad Zarif, y al líder supremo, Alí Jamenei. El estrecho de Ormuz, de apenas 33 km de ancho en su punto más angosto, ha sido escenario de al menos cinco crisis desde 1980, incluyendo la “Guerra de los Petroleros” durante el conflicto Irán-Irak.
El documento también prioriza la eliminación del uranio enriquecido al 60%, un nivel que Irán alcanzó en 2021 en respuesta al asesinato del científico nuclear Mohsen Fajrizadeh, atribuido a Israel. Expertos de la AIEA han advertido que este nivel de enriquecimiento reduce a semanas el tiempo necesario para producir material apto para una bomba. ¿Logrará este acuerdo frenar una carrera armamentística que amenaza con desestabilizar Oriente Medio?
El precedente ignorado: cómo la crisis de 2019 en Ormuz casi desencadena una guerra global
Mientras el mundo celebra este acuerdo preliminar, pocos recuerdan que el estrecho de Ormuz ya estuvo al borde del colapso en junio de 2019, cuando Irán derribó un dron RQ-4A Global Hawk de la Armada estadounidense (valorado en $130 millones) con un misil tierra-aire Khordad-3. El incidente, ocurrido a las 00:24 hora local del 20 de junio, llevó a Donald Trump a aprobar un ataque militar con 10 aviones F-18 contra tres objetivos iraníes, operación que fue cancelada 10 minutos antes del lanzamiento tras advertencias de que podría causar 150 muertes civiles. Fuentes del Pentágono revelaron después que el contraataque habría incluido el bombardeo de la base aérea de Sirjan, donde Irán almacenaba misiles Shahab-3 (con alcance de 1.300 km).
La escalada de 2019 no fue un hecho aislado: entre mayo y julio de ese año, Irán atacó seis petroleros en el golfo de Omán (incluyendo el MT Front Altair, con 75.000 toneladas de nafta), secuestró el buque británico Stena Impero (liberado tras 67 días) y desplegó minas magnéticas similares a las que ahora se compromete a retirar. La respuesta de EEUU entonces fue la Operación Sentinel, una coalición naval con Arabia Saudí, Emiratos Árabes y Reino Unido que costó $50 millones mensuales solo en patrullaje. El paralelo con la actual tregua es clave: en 2019, Irán también prometió ’desescalar’ a cambio de que EEUU levantara las sanciones al Banco Central iraní (CBI), pero las negociaciones colapsaron cuando Teherán exigió la liberación de $7.000 millones en fondos congelados en Corea del Sur—una cifra idéntica a la que ahora vuelve a la mesa.
Lo que pocos analizan es el papel de Pakistán como mediador. Islamabad ya intervino en 2014, cuando facilitó un acuerdo secreto entre EEUU e Irán para liberar a 5 marinos estadounidenses detenidos cerca de la isla Farsi (en el golfo Pérsico), a cambio de que Washington no bloqueara un préstamo del FMI por $6.400 millones a Pakistán. Hoy, el mismo país actúa como garante, pero con un detalle revelador: su primer ministro, Shehbaz Sharif, mantiene una deuda política con Teherán tras firmar en 2021 un acuerdo de $10.000 millones para construir un gasoducto Irán-Pakistán, proyecto que EEUU ha amenazado con sancionar.
¿Por qué este acuerdo huele a trampa del pasado?
La historia demuestra que Irán usa las treguas para ganar tiempo: tras el JCPOA de 2015, Teherán redujo su uranio enriquecido del 12.000 kg a 300 kg, pero en 2018—tras la salida de EEUU del acuerdo—ya había recuperado 3.800 kg, según la AIEA. Ahora, con 2.500 kg de uranio al 60% (suficiente para 3 bombas nucleares, según el Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional), la pregunta no es si Irán cumplirá, sino cuánto tardará en violar el pacto. El reloj corre: el plazo de 30 días para desminar Ormuz coincide con el aniversario del asesinato de Qasem Soleimani (3 de enero), fecha en la que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria suele lanzar ’mensajes’. ¿Será esta tregua otro eslabón en la cadena de engaños, o el preludio de un acuerdo más ambicioso?