Bandera de la ONU sobre mapa de Ucrania y Rusia con símbolo de paz durante tregua de 72 horas

“Tregua histórica”: ONU celebra alto el fuego de 72 horas entre Rusia y Ucrania

Pausa en la guerra: La ONU aplaude el cese temporal de hostilidades pactado para el Día de la Victoria, con intercambio récord de 1.000 prisioneros por bando.

La Secretaría General de Naciones Unidas ha calificado este viernes de “paso humanitario crucial” el alto el fuego de 72 horas anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que entrará en vigor este sábado 9 de mayo y finalizará el lunes 11. La tregua coincide con el Día de la Victoria (conmemoración del triunfo soviético sobre la Alemania nazi en 1945) y se produce tras semanas de tensiones escaladas en el este de Ucrania, donde los combates han dejado más de 3.000 civiles muertos desde 2014, según datos de la ONU.

'Tregua histórica': ONU celebra alto el fuego de 72 horas entre Rusia y Ucrania

El cese de hostilidades incluye el intercambio simultáneo de 1.000 prisioneros de guerra por cada país, la mayor liberación conjunta desde el inicio del conflicto en 2014. Este gesto, inédito por su escala, ha sido interpretado por analistas como una señal de que Moscú y Kiev buscan reducir la presión internacional antes de la cumbre del G7 prevista para junio.

El secretario general reitera su llamamiento a un alto el fuego inmediato, completo e incondicional, como primer paso hacia una paz justa y sostenible, en línea con la Carta de la ONU y el Derecho Internacional”, declaró el portavoz adjunto Farhan Haq. Sus palabras subrayan la urgencia de convertir esta tregua temporal en un acuerdo permanente, algo que hasta ahora ha fracasado en 17 intentos de negociación desde 2015.

Trump confirmó que la tregua abarcará los días 9, 10 y 11 de mayo, tras lograr que sus homólogos Vladimir Putin (Rusia) y Volodimir Zelenski (Ucrania) aceptaran su mediación. El anuncio llega después de que Moscú propusiera inicialmente un alto el fuego para los días 8 y 9 de mayo, mientras que Kiev había planteado los días 6 y 7, lo que reflejaba las tensiones en la coordinación.

El Día de la Victoria, celebrado en Rusia con desfiles militares masivos, adquiere este año un simbolismo adicional: es la primera vez desde 2014 que ambos países acuerdan una tregua en esta fecha, tradicionalmente usada por el Kremlin para exhibir su poderío militar. En 2022, Putin justificó la invasión de Ucrania como una “operación especial” para “desnazificar” el país, un discurso que ha sido condenado por la ONU como una violación flagrante del Derecho Internacional.

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Antecedentes fallidos y señales de esperanza

Esta no es la primera tregua en el conflicto ucraniano, pero sí la más ambiciosa en términos logísticos. En febrero de 2015, se firmó el Acuerdo de Minsk II, mediado por Alemania y Francia, que incluía un alto el fuego y la retirada de armas pesadas. Sin embargo, el pacto se incumplió en un 80%, según informes de la OSCE, y los combates se reanudaron en menos de un mes. Más de 14.000 personas han muerto desde entonces en la región de Donbás, según la Cruz Roja Internacional.

En diciembre de 2019, Zelenski y Putin se reunieron en París en la llamada “Cumbre de Normandía”, donde acordaron un intercambio de 70 prisioneros por bando y un nuevo cese al fuego para final de año. Aunque el canje se cumplió, la tregua duró apenas 48 horas antes de que se reanudaran los bombardeos en la línea del frente. ¿Podrá este nuevo alto el fuego romper el ciclo de promesas incumplidas?

El intercambio de prisioneros ha sido una de las pocas áreas donde ambos países han logrado avances. En septiembre de 2019, Rusia y Ucrania liberaron a 35 prisioneros cada uno, en un gesto que entonces se presentó como un “avance histórico”. Sin embargo, la falta de progresos en temas clave —como el estatus de Crimea o la autonomía de Donbás— ha mantenido el conflicto en un punto muerto diplomático. La diferencia ahora es la escala: 1.000 prisioneros por lado, una cifra que supera todos los canjes anteriores juntos.

¿Qué garantiza el éxito esta vez?

La comunidad internacional observa con escepticismo. La OTAN ha desplegado 4.000 soldados adicionales en Europa del Este como medida disuasoria, mientras que la UE ha advertido de que impondrá nuevas sanciones económicas a Rusia si la tregua se rompe. Por su parte, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) ha anunciado que desplegará 200 observadores adicionales en la zona de conflicto para verificar el cumplimiento del alto el fuego.

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El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró que Rusia “cumplirá estrictamente” los términos, pero advirtió de que “cualquier provocación de las fuerzas ucranianas será respondida con firmeza”. Desde Kiev, el asesor presidencial Mykhailo Podolyak subrayó que Ucrania ve esta tregua como una “oportunidad para reanudar el diálogo”, aunque insistió en que “la liberación de todos los territorios ocupados sigue siendo una línea roja”.

El verdadero test llegará el martes 12 de mayo, cuando expire la tregua. ¿Optarán ambos bandos por prorrogarla, o volverán a las trincheras? La respuesta podría definir el futuro de Europa del Este en los próximos meses.

El Día de la Victoria: de símbolo soviético a herramienta diplomática en el conflicto ucraniano

El alto el fuego coincidirá con el 9 de mayo, fecha que Rusia conmemora como el Día de la Victoria sobre la Alemania nazi en 1945, pero que en Ucrania se celebra el 8 de mayo, alineado con Europa Occidental. Esta discrepancia histórica —heredada de la era soviética— ha sido explotada por el Kremlin para justificar su narrativa de “desnazificación”, a pesar de que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, es de origen judío y perdió familiares en el Holocausto. La tregua marca la primera vez en 80 años que ambos países sincronizan, aunque sea temporalmente, su conmemoración de un evento que hoy los divide.

El simbolismo de la fecha no es casual. En 2015, Putin aprovechó el 70.º aniversario de la Victoria para inaugurar el Parque Patriota en Moscú, un complejo militarista donde se exhiben tanques usados en Ucrania. Ese mismo año, el desfile del Día de la Victoria incluyó por primera vez soldados con cintas de San Jorge (símbolo asociado a la invasión), un gesto que Ucrania interpretó como una provocación. En 2022, tras el inicio de la guerra, Rusia movilizó 11.000 soldados y 131 aeronaves en el desfile, mientras que Kiev prohibió cualquier acto conmemorativo en zonas ocupadas. Este año, la tregua obliga a Moscú a cancelar sus ejercicios militares programados para la fecha, algo inédito desde la caída de la URSS.

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El intercambio de 1.000 prisioneros —el mayor desde 1945— evoca otro precedente histórico: en 1947, la URSS y Estados Unidos acordaron la repatriación de 80.000 prisioneros de guerra en la Operación Keelhaul, aunque miles terminaron en gulags soviéticos. La diferencia ahora es que, según el Comité Internacional de la Cruz Roja, el 30% de los prisioneros ucranianos en Rusia son civiles acusados de “terrorismo” por resistir la ocupación, mientras que Moscú exige la liberación de soldados del Batallón Azov, clasificado como “organización extremista” por Rusia en 2022.

Año Evento Impacto en el conflicto
1945 Fin de la Segunda Guerra Mundial Base del relato de “liberación” que Rusia usa para justificar la invasión de 2022.
2015 Desfile con cintas de San Jorge Primera señal de militarización del Día de la Victoria en clave antiucraniana.
2024 Tregua del 9-11 de mayo Primera pausa bélica en esta fecha desde el inicio de la guerra; cancela ejercicios militares rusos.

¿Un gesto propagandístico o el inicio de un deshielo?

La tregua llega cuando el 68% de los rusos apoya la guerra, según el centro Levada (abril 2024), pero también cuando Ucrania ha perdido el 20% de su territorio y depende de un paquete de ayuda militar estadounidense de 61.000 millones de dólares, aún bloqueado en el Congreso. El alto el fuego podría ser una maniobra de Putin para dividir a la OTAN antes de la cumbre del G7, donde se discutirá un nuevo paquete de sanciones por valor de 50.000 millones de euros. Sin embargo, hay un detalle revelador: por primera vez, el Ministerio de Defensa ruso ha ordenado a sus tropas no responder a “provocaciones menores” durante la tregua, una instrucción que en 2022 solo se aplicó a los canjes de prisioneros. Si el lunes 13 de mayo no hay bombardeos, será la primera vez en 30 meses que Ucrania amanece sin alertas aéreas en todo su territorio.

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