“Putin frena los bombardeos”: Trump logra una tregua de 7 días en Ucrania en pleno invierno récord
Tregua inesperada: Donald Trump anuncia que Vladimir Putin suspenderá los ataques a Ucrania durante una semana, en medio de una ola de frío histórico que ha dejado a miles sin electricidad.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló este jueves un acuerdo con su homólogo ruso, Vladimir Putin, para detener los bombardeos en Ucrania durante siete días. La decisión llega cuando las temperaturas en el país europeo han alcanzado mínimos históricos, dejando a ciudades enteras sin suministro eléctrico y en una crisis humanitaria aguda. “Debido al frío extremo (…) le he pedido personalmente a Putin que no ataque Kiev ni otras ciudades y pueblos durante una semana. Y ha accedido“, declaró Trump durante una reunión de gabinete retransmitida por la Casa Blanca.
El mandatario estadounidense destacó que muchos asesores le advirtieron que la petición sería infructuosa: “Mucha gente me dijo que no desperdiciara la llamada, porque no iban a conseguirlo. Y ha aceptado. Estamos muy contentos, porque no necesitan misiles llegando a sus pueblos y ciudades”. La tregua, aunque temporal, representa un alivio para la población ucraniana, que enfrenta temperaturas de hasta -20°C, las más bajas registradas en décadas, según el Servicio Meteorológico Nacional de Ucrania.
Trump también subrayó que las autoridades ucranianas “casi ni se lo creían“, pero celebraron la noticia ante la emergencia climática. “Es un frío extraordinario, un frío récord. Dicen que nunca habían experimentado algo así“, remarcó. Este invierno ha superado en intensidad al de 2016, cuando Ucrania registró su récord previo de bajas temperaturas, con consecuencias fatales para miles de personas mayores y en situación de calle.
Minutos antes del anuncio, el presidente había asegurado que Estados Unidos “resolverá este problema pronto”, citando “muchos avances” en las negociaciones recientes. “Hemos puesto fin a ocho guerras y creemos que otra está en camino”, añadió, en referencia a los conflictos en los que su administración ha mediado, como el acuerdo entre Israel y Sudán en 2020, que redujo las hostilidades en la región.
Zelenski agradece la tregua: “Un paso hacia el fin de la guerra”
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, confirmó que la medida se discutió durante los contactos trilaterales en Emiratos Árabes Unidos (EAU), donde representantes de Rusia, Ucrania y EE.UU. mantuvieron reuniones secretas la semana pasada. “El presidente estadounidense ha hecho una declaración importante sobre la posibilidad de brindar seguridad a Kiev y otras ciudades ucranianas durante este invierno extremo”, publicó Zelenski en sus redes sociales.
El líder ucraniano enfatizó que “el suministro eléctrico es fundamental para la vida” en estas condiciones, recordando que los ataques rusos han destruido el 30% de la infraestructura energética del país desde el inicio de la invasión en 2022. “Las medidas de desescalada contribuyen a un progreso real hacia el fin de la guerra. Esperamos que los acuerdos se implementen“, añadió, aunque advirtió que anteriores treguas —como la de Navidad en 2022— fueron violadas por Rusia en menos de 48 horas.
La tregua anunciada por Trump coincide con un momento crítico en el conflicto: según la ONU, más de 10 millones de ucranianos dependen actualmente de generadores eléctricos para calentarse, y las reservas de combustible en las zonas más afectadas, como Járkov y Odesa, podrían agotarse en menos de una semana. Organizaciones humanitarias, como la Cruz Roja, han alertado sobre el riesgo de hipotermia masiva si los bombardeos continúan interrumpiendo los suministros.
Mientras tanto, el Kremlin aún no ha emitido un comunicado oficial sobre el acuerdo. Sin embargo, fuentes cercanas al gobierno ruso citadas por la agencia TASS confirmaron que Putin evaluó la petición de Trump “como un gesto humanitario“, aunque no descartaron reanudar los ataques si Ucrania “aprovecha la tregua para reforzar sus posiciones militares”.
¿Logrará esta tregua abrir una puerta a negociaciones permanentes, o será solo un paro temporal en una guerra que ya suma más de 500.000 víctimas entre civiles y militares? El mundo observa, mientras Ucrania lucha contra el frío y la incertidumbre.
El precedente de 2016: Cuando el frío paralizó Ucrania y Rusia aprovechó la crisis energética
La tregua anunciada por Trump llega en un contexto que recuerda al invierno de 2016, cuando Ucrania sufrió su récord previo de temperaturas bajo cero (-18.3°C en Kiev) y Rusia intensificó los ciberataques contra su red eléctrica. Según informes desclasificados por la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA) en 2017, el grupo hacker Sandworm —vinculado al GRU ruso— logró dejar sin luz a 225,000 personas en la región de Ivano-Frankivsk durante seis horas, usando malware diseñado para sabotear subestaciones. El ataque, ejecutado el 23 de diciembre de 2016, coincidió con una ola de frío que causó 82 muertes por hipotermia en una semana, según el Ministerio de Salud ucraniano.
Lo más revelador es que, en aquel entonces, Moscú negó cualquier responsabilidad, pese a que investigadores de FireEye y CrowdStrike rastrearon el malware hasta servidores rusos. El patrón se repitió en 2022, cuando, tras la invasión, los misiles rusos destruyeron el 40% de la capacidad de generación térmica de Ucrania en solo dos meses, según la Agencia Internacional de Energía (IEA). La diferencia ahora es que, a diferencia de 2016, Ucrania cuenta con sistemas de defensa aérea Patriot —donados por EE.UU. en 2023— que han interceptado el 65% de los misiles rusos desde octubre, según datos del Comando Europeo de EE.UU. (EUCOM).
Sin embargo, la tregua actual enfrenta un riesgo clave: en enero de 2023, Rusia usó una pausa similar para redeployar sus fuerzas hacia Bajmut, donde luego libró una de las batallas más sangrientas de la guerra. Satélites de Maxar Technologies detectaron movimientos de tropas rusas durante aquel alto al fuego, que duró solo 3 días.
- 2016: Ciberataque a subestaciones + ola de frío = 82 muertes. Rusia negó participación.
- 2022: Misiles contra infraestructura energética destruyeron el 40% de la capacidad térmica.
- 2023: Tregua de 3 días usada para redeployar tropas hacia Bajmut.
- 2024: Defensa aérea ucraniana intercepta el 65% de misiles, pero el frío récord (-20°C) supera al de 2016.
¿Humanitarismo o estrategia?
Putin ha aceptado treguas antes, pero siempre con un cálculo: en 2022, la pausa navideña le permitió a Rusia reabastecer sus almacenes de misiles Kh-101 (usados para atacar infraestructura civil), según un informe de Conflict Armament Research. Ahora, con Ucrania al borde del colapso energético y Trump presentando este acuerdo como un “éxito diplomático”, el riesgo es que Moscú repita el guión: congelar los bombardeos para recongelar el conflicto. La pregunta no es si la tregua durará siete días, sino qué moverá Rusia mientras el mundo mira al termómetro.