Mapa geopolítico del Ártico con Groenlandia destacada en negociaciones entre Trump y la OTAN por recursos estratégicos

Trump frena aranceles y negocia Groenlandia: ¿Acuerdo histórico o tregua temporal?

Giro inesperado: Trump suspende aranceles a Europa y abre negociaciones por Groenlandia tras reunión con Rutte.

La OTAN ha confirmado que los aliados se centrarán en “garantizar la seguridad del Ártico mediante esfuerzos colectivos”, según declaró la portavoz de Mark Rutte, Allison Hart. Este enfoque busca consolidar la presencia de los siete países árticos de la Alianza —Canadá, Dinamarca, EEUU, Islandia, Noruega, Suecia y Finlandia— frente a las crecientes ambiciones de Rusia y China en la región.

Dinamarca celebró que Estados Unidos “descartara tomar Groenlandia por la fuerza” y suspendiera la guerra comercial iniciada hace meses. “El día termina mejor que comenzó”, declaró el ministro de Exteriores danés, Lars Lokke Rasmussen, en un mensaje que marcó el tono de alivio en Europa. La tensión había escalado tras las amenazas de anexión del territorio autónomo, rico en recursos naturales y estratégico para la defensa global.

Trump anunció este miércoles que, junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, estableció el “marco para un futuro acuerdo” sobre Groenlandia y la región ártica. En un mensaje en redes sociales, el expresidente —y candidato en 2024— aseguró que, de concretarse, el pacto será “muy beneficioso para EEUU y todos los países de la OTAN”. La sorpresa llegó cuando reveló la suspensión de los aranceles previstos para el 1 de febrero contra varios países europeos, una medida que había generado rechazo en Bruselas.

El magnate también mencionó conversaciones adicionales sobre la “Cúpula Dorada”, un proyecto de infraestructura militar en Groenlandia que Washington considera clave para contrarrestar la influencia rusa y china. “Se están llevando a cabo negociaciones sobre este tema”, afirmó, sin dar más detalles. Trump designó a un equipo de alto nivel para liderar las conversaciones: su vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y su enviado especial Steve Witkoff, quienes le informarán “directamente”.

Groenlandia en la mira geopolítica

En declaraciones a CBNC, Trump describió el acuerdo marco como “un poco complejo” pero aseguró que, una vez firmado, será “para siempre”. La ambigüedad del mandato generó preguntas: ¿Incluirá cláusulas de soberanía compartida? ¿Cómo reaccionará el Parlamento groenlandés, que en 2019 rechazó rotundamente una oferta de compra estadounidense por US$600 millones?

Ver  Trump en Pekín: cumbre histórica con Xi Jinping bajo tensión comercial y geopolítica

Allison Hart, portavoz de Rutte, subrayó que el objetivo es “evitar que Rusia y China se afiancen en Groenlandia”, ya sea mediante inversiones económicas o presencia militar. “Las negociaciones entre Dinamarca, Groenlandia y EEUU seguirán adelante”, recalcó, en un guiño a la autonomía del territorio, que aunque pertenece a Dinamarca, tiene gobierno propio y recursos estratégicos como tierras raras y rutas marítimas.

Rutte: el mediador silencioso

El secretario general de la OTAN había mantenido un perfil bajo durante la crisis, justificando que trabajaba “entre bastidores” para rebajar tensiones. Su estrategia, criticada por algunos como pasividad, parece haber dado frutos: “Evitar comentarios públicos nos dio legitimidad para negociar”, argumentó. Este enfoque contrasta con el de su predecesor, Jens Stoltenberg, quien en 2022 advirtió públicamente sobre los riesgos de una “nueva Guerra Fría en el Ártico”.

La UE mantiene la guardia alta

A pesar del anuncio de Trump, la Unión Europea no canceló el Consejo Europeo extraordinario convocado para este jueves en Bruselas. El presidente del Consejo, António Costa, insistió en que el tema central sigue siendo “los últimos acontecimientos en las relaciones transatlánticas y sus implicaciones para la UE”. La cumbre, inicialmente planeada para responder a la amenaza de anexión y los aranceles, ahora servirá para evaluar si el giro de Washington es definitivo o táctico.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, celebró la suspensión de aranceles pero advirtió: “Es esencial promover el diálogo entre naciones aliadas”. Por su parte, el primer ministro interino de Países Bajos, Dick Schoof, destacó la importancia de que EEUU, Canadá y Europa colaboren en la OTAN para frenar a Rusia y China. “Los aranceles del 10% a importaciones europeas habrían golpeado economías ya frágiles”, recordó, en referencia a sectores como el agrícola y el tecnológico.

Ver  "Guerra comercial en marcha: la UE desafía a Trump con aranceles y amenazas

¿Y ahora qué?

El acuerdo marco abre más interrogantes que respuestas: ¿Aceptará Groenlandia ceder soberanía a cambio de inversiones? ¿Cómo reaccionará Moscú, que en 2021 reinauguró su base militar en el Ártico? ¿Y Pekín, que ha multiplicado sus “inversiones científicas” en la isla bajo sospechas de espionaje? Mientras Trump habla de un pacto “eterno”, los analistas recuerdan que su administración ya incumplió acuerdos como el Tratado INF de 2019, que limitaba misiles nucleares en Europa.

Lo único claro es que el Ártico, con su 25% de reservas mundiales de gas no descubiertas y rutas navieras cada vez más accesibles por el deshielo, sigue siendo el tablero donde se juega el futuro geopolítico. ¿Será este marco el inicio de una era de cooperación… o el preludio de una nueva disputa por los polos?

Groenlandia en la historia: de Truman a Trump, 75 años de codicia geopolítica

La obsesión de EEUU por Groenlandia no es nueva, ni siquiera original. El intento de Trump por negociar su control —ahora disfrazado de “acuerdo marco”— revive una estrategia que se remonta a 1946, cuando el presidente Harry S. Truman ofreció 100 millones de dólares en oro a Dinamarca por la isla. El rechazo danés entonces, como el de 2019 a la oferta de 600 millones de Trump, demostró que el valor estratégico de Groenlandia siempre superó cualquier cifra. Pero hoy, con el Ártico derritiéndose a un ritmo récord (3 veces más rápido que el promedio global, según la NASA), la isla es el epicentro de una guerra silenciosa por recursos y rutas que ni siquiera la OTAN puede ignorar.

El precedente más peligroso lo marcó Rusia en 2007, cuando un submarino plantó una bandera de titanio en el lecho marino del Polo Norte, reclamando 1.2 millones de km² de territorio bajo el argumento de que la plataforma continental siberiana se extendía hasta allí. Dinamarca respondió en 2014 con su propia reclamación ante la ONU, presentando datos geológicos que vinculaban Groenlandia con la dorsal de Lomonósov, una cordillera submarina rica en hidrocarburos. El conflicto se congeló (nunca mejor dicho), pero hoy resurge con dos actores nuevos: China, que en 2018 declaró el Ártico una “ruta de la seda polar” e invirtió 90 millones de dólares en un aeropuerto groenlandés (luego bloqueado por EEUU), y la UE, que en 2021 aprobó una estrategia ártica para contrarrestar a Pekín y Moscú, pero sin fondos suficientes.

Ver  Europa unida frente al chantaje de Trump por Groenlandia: "No nos moveremos"

Lo que pocos recuerdan es que Groenlandia ya cedió soberanía parcial una vez: en 1951, cuando EEUU construyó la base aérea de Thule (ahora Pituffik) bajo un tratado que le daba control de facto sobre un área del tamaño de España. A cambio, Dinamarca recibió protección nuclear durante la Guerra Fría… y un pasivo ambiental: en 2020, un estudio de la Universidad de Copenhague reveló que el deshielo estaba liberando residuos radiactivos de un accidente ocurrido en 1968, cuando un bombardero B-52 con cuatro bombas de hidrógeno se estrelló cerca de la base. Groenlandia exigió entonces una limpieza que aún no se ha completado.

El fantasma de 2026: ¿repetición o revés?

Trump ha prometido un acuerdo “eterno”, pero los groenlandeses votarán en 2026 un referéndum sobre su independencia total de Dinamarca. Si el “marco” que negocia EEUU incluye cláusulas de soberanía compartida —como filtró The Washington Post en 2023—, el gobierno autónomo de Nuuk podría enfrentarse a su mayor crisis interna: el partido independentista Siumut, que ganó las elecciones de 2021 con el 37% de los votos, ya advirtió que cualquier concesión a Washington sin consulta popular sería un “acto de traición“. Mientras, Rusia avanza: en abril de 2024, el rompehielos Arktika completó su tercera patrulla por la ruta del Mar del Norte, reduciendo el tiempo de viaje entre Asia y Europa en un 40%. El Ártico no espera a los diplomáticos.

Referencia de contenido: aquí

Categorías